El Ejército y el servicio de seguridad Shin Bet reconocieron conjuntamente la operación. Identificaron a una figura vinculada al círculo de Yahya Sinwar, sin ofrecer una evaluación definitiva sobre si había muerto o resultado herida.
Qué anunció Israel
Los militares describieron a Al Amoudi como vicepresidente del buró político de Hamás en Gaza y antiguo asistente personal de Sinwar. Afirmaron que participaba en las actividades actuales de la organización terrorista y en sus esfuerzos por reconstruir su capacidad militar.
Israel también le atribuyó participación en las decisiones relacionadas con la masacre del 7 de octubre de 2023. Esa acusación procede de sus evaluaciones de inteligencia. El anuncio público no incluyó el material necesario para determinar de forma independiente su responsabilidad individual.
Según el Ejército, el objetivo se encontraba en un apartamento utilizado para actividades de Hamás. Esa descripción del inmueble también corresponde a la versión oficial israelí, sin una comprobación independiente presentada públicamente.
Su posición en la organización
The Jerusalem Post informó de que Al Amoudi salió de una prisión israelí en el intercambio de 2011 por el soldado cautivo Gilad Schalit. Posteriormente integró el buró político de Hamás y dirigió la oficina de Sinwar, según el diario.
Esos vínculos ayudan a entender la importancia que Israel le atribuye. Por sí solos, no permiten determinar qué operaciones dirigió ni cómo quedó organizada la cadena de mando después del ataque.
Las descripciones de su cargo tampoco fueron idénticas. Israel lo presentó como la principal figura de Hamás en Gaza, mientras Reuters citó a fuentes de Hamás que lo identificaron como responsable de su oficina política allí. Ninguna descripción aclaró su estado.
Las víctimas comunicadas son una cuestión distinta
Reuters recogió declaraciones de responsables sanitarios y de defensa civil de Gaza, controlada por Hamás, que informaron de cinco palestinos muertos, incluidas cuatro mujeres, en un ataque contra un edificio de apartamentos. La agencia señaló que no estaba claro si se trataba de la operación reconocida por Israel.
Esa incertidumbre impide fusionar ambos relatos como una única secuencia confirmada. Tanto la cifra como su procedencia deben conservarse, y la relación con el ataque contra Al Amoudi sigue sin esclarecerse.
El Ejército afirmó que empleó munición de precisión y medidas para reducir el daño a civiles. Su declaración describe las precauciones que asegura haber adoptado; no demuestra quién estaba dentro ni todos los efectos del ataque.
El resultado sigue pendiente
Israel presentó la operación como un intento de frenar la reconstrucción de Hamás y eliminar una amenaza persistente. Esa justificación depende parcialmente de su evaluación de las funciones de Al Amoudi, cuyos detalles no se hicieron públicos.
Los militares dijeron que analizaban los resultados, sin fijar un plazo. La información consultada no confirmaba su muerte. El hecho establecido es, por tanto, la operación contra el dirigente, no su eliminación confirmada.