Medios libaneses informan de que la Inteligencia del Ejército detuvo a un ciudadano sirio vinculado a ISIS por la acusación de que había recibido la misión de preparar un ataque contra el papa León XIV durante su visita al Líbano a finales de 2025. Por ahora, los detalles centrales proceden de reportes periodísticos que citan fuentes de seguridad, no de un comunicado público y detallado del Ejército libanés o del Vaticano.
Naharnet informó el 24 de septiembre, citando a la cadena libanesa MTV, de que el detenido es conocido como “Al-Daamish” y que anteriormente ocupó una posición en la organización en la zona de Alepo. Según ese relato, tras entrar en el Líbano retomó el contacto con mandos de ISIS y recibió instrucciones relacionadas con una misión contra el papa.
Los reportes hablan de vigilancia, pero no de una fase operativa
Fuentes citadas por MTV dijeron que el sospechoso realizó vigilancia sobre el terreno en zonas por las que el papa debía pasar, buscando una brecha de seguridad. Según el informe, el fuerte despliegue de protección impidió que ejecutara la misión. También se afirmó que fue puesto bajo vigilancia, detenido, que se examinó su teléfono y que fue trasladado al Tribunal Militar.
Un informe separado de Italpress, basado en información de Al Arabiya, dijo que el sospechoso fue detenido en la zona de Batroun, al norte del Líbano. Según ese relato, admitió durante el interrogatorio que seguía en contacto con la dirección de ISIS en Siria y que la «misión más grande» que le habían asignado era asesinar al papa. Las fuentes dijeron que no llegó a una fase operativa por falta de recursos.
Los dos reportes ofrecen versiones parcialmente coincidentes, pero no sustituyen un expediente de investigación, una acusación formal o una exposición oficial de las pruebas.
La visita papal sí está confirmada de forma independiente
El itinerario oficial del Vaticano confirma que León XIV llegó a Beirut el 30 de noviembre de 2025 y permaneció en el Líbano hasta el 2 de diciembre. Su agenda incluyó el palacio presidencial, Annaya, Harissa, Beirut y Bkerké, además del lugar de la explosión del puerto de Beirut y una misa en el paseo marítimo.
Estos actos públicos requirieron una amplia seguridad, pero el itinerario vaticano no menciona una amenaza de ISIS. Tampoco se ha localizado en el material oficial revisado un comunicado del Vaticano confirmando que la Santa Sede fuera informada de un plan de asesinato.
Lo que sigue sin saberse
Los reportes públicos no incluyen las supuestas comunicaciones del sospechoso con ISIS, una acusación completa, datos sobre armas incautadas ni evidencia de que se hubiera elegido un método concreto de ataque. La fecha exacta del arresto tampoco queda clara en todos los relatos.
Por eso conviene distinguir entre tres etapas: una misión supuestamente asignada, vigilancia y preparación, y un intento operativo real. El material público recoge por ahora acusaciones de fuentes de seguridad sobre las dos primeras, pero no muestra evidencia pública de que un ataque estuviera listo para ser ejecutado.