Unas 1.700 personas se reunieron el miércoles 7 de octubre de 2026 en la plaza Bebelplatz de Berlín para recordar el tercer aniversario del ataque terrorista liderado por Hamás contra Israel, según una estimación policial. El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, y el embajador israelí, Ron Prosor, reclamaron medidas contra el antisemitismo junto al recuerdo de las víctimas.
La ceremonia formó parte de una jornada que incluyó una instalación de sillas vacías y un oficio interreligioso. El periódico judío alemán Jüdische Allgemeine informó sobre estos homenajes y sobre las manifestaciones celebradas por separado en la ciudad.
Prosor pide pasar del recuerdo a la protección
Prosor cuestionó la distancia entre los discursos en memoria de los judíos asesinados y la protección de quienes viven hoy en Alemania. Reclamó actuar contra el antisemitismo con independencia de su procedencia política.
Dobrindt afirmó que cada agresión antisemita refuerza su compromiso con los judíos de Alemania y con Israel. Sus intervenciones situaron una preocupación actual en el centro del homenaje: que la memoria se traduzca en seguridad para las comunidades judías.
Los llamamientos llegaron después de los incidentes antisemitas en Alemania en septiembre de 2026, recogidos por IsraelNews.io durante el mes anterior al aniversario.
Una pérdida familiar en un lugar marcado por la historia
Noga Friedmann, viuda de Ido Rosenthal, muerto cuando defendía el kibutz Beeri el 7 de octubre de 2023, recordó su última despedida. Su testimonio desplazó la atención desde las declaraciones políticas hacia una pérdida familiar que persiste tres años después del ataque.
Bebelplatz conserva otra memoria de persecución. Allí, estudiantes nazis quemaron unos 20.000 libros el 10 de mayo de 1933. El monumento subterráneo del artista israelí Micha Ullman, con sus estanterías vacías, recuerda aquella destrucción. Ese pasado fue el telón de fondo de las llamadas a proteger la vida judía en 2026.
Sillas vacías y una ceremonia interreligiosa
En Pariser Platz, cerca de la Puerta de Brandeburgo, la Unión de Estudiantes Judíos de Alemania instaló 500 sillas vacías junto a mesas con fotografías de víctimas del ataque. Por la tarde se celebró un oficio interreligioso en la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, y durante la noche se proyectó la bandera israelí sobre la Puerta de Brandeburgo.
Fueron actos distintos del homenaje de Bebelplatz. El programa oficial de esa ceremonia también incluía a la presidenta de la Cámara de Representantes de Berlín, Cornelia Seibeld, e identificaba a la doctora Melody Sucharewicz como impulsora del acto.
La policía pone fin a otra marcha en Kreuzberg
En otro punto de Berlín, el distrito de Kreuzberg, se celebró una marcha propalestina a la que asistió Greta Thunberg. La policía la interrumpió y alegó infracciones reiteradas y agresiones contra agentes, según las informaciones publicadas.
La intervención policial correspondió a esa marcha, separada del homenaje de Bebelplatz. En la plaza, el recuerdo de las víctimas y la demanda de seguridad para los judíos fueron los ejes de la conmemoración.