Qué terminó en Erbil
El Mando Central estadounidense, CENTCOM, anunció que la salida se había completado como parte de una transición planificada hacia una relación bilateral de defensa con Irak. El cambio sigue el marco de retirada acordado por Washington y Bagdad en 2024.
La misión que ahora concluye comenzó en 2014, cuando ISIS conquistó amplias zonas de Irak y Siria. Sus 12 años no deben confundirse con toda la historia de la intervención militar estadounidense en Irak, que incluyó la invasión de 2003, una retirada en 2011 y el posterior regreso para combatir al grupo.
Las fuerzas iraquíes asumen el mando
El Pentágono indicó que Washington seguirá proporcionando capacitación específica y apoyo de inteligencia. Las fuerzas iraquíes dirigirán los esfuerzos para hacer frente a las amenazas de seguridad que persisten en el país.
Ese reparto de responsabilidades se explicó antes de la salida. En una entrevista publicada por Rudaw el 19 de septiembre, el portavoz de CENTCOM, el capitán Tim Hawkins, afirmó que las fuerzas de seguridad iraquíes, los peshmerga y otras fuerzas kurdas liderarán la lucha contra los remanentes terroristas, mientras que las unidades estadounidenses en otros puntos de la región seguirán disponibles para responder a amenazas.
La fuerza conjunta sigue desde Jordania
CENTCOM señaló que la fuerza operativa conjunta continúa activa y tiene ahora su sede en Jordania. Las fuerzas estadounidenses mantienen la misión contra ISIS en Siria con los socios de la coalición y el Gobierno sirio.
La distinción importa para la siguiente etapa. Terminar la misión de la coalición dentro de Irak cambia dónde se desarrolla el esfuerzo y quién lo dirige; no anuncia el final de la campaña general contra ISIS. Bagdad asume el liderazgo en su territorio mientras Washington promete una cooperación de seguridad más limitada.