Las FDI publicaron las dos páginas en árabe el 19 de octubre de 2026 y las identificaron como un documento interno de abril de 2024. Llevan los encabezados de las Brigadas al Qassam y nombran una compañía de ingeniería de la Brigada Norte. Una fecha manuscrita indica el 29 de abril de 2024.
Las disposiciones conectan el desorden civil con un objetivo militar: mantener abierta la salida del personal designado.
Cuando la multitud forma parte de la distracción
Un pasaje propone granadas de sonido o pequeños artefactos explosivos para alterar a una fuerza israelí que se aproxima y causar desorden entre los desplazados. La conexión siguiente es explícita: esa confusión dificultaría el control de la zona y permitiría evacuar al personal designado.

La reacción de las personas refugiadas ante la perturbación resultaría útil a quienes intentaran retirarse.
El mismo pasaje indica que los dispositivos de distracción no deben herir a los desplazados. Esa instrucción acompaña un plan para crear desorden deliberadamente entre ellos, en un entorno que otras disposiciones rodearían de explosivos.
Los desplazados aparecen descritos por separado de los mandos y del personal que se beneficiarían de la evacuación.
Explosivos más allá de la entrada del refugio
Los preparativos se extienden desde el refugio hacia el entorno. El texto contempla artefactos dirigidos contra vehículos israelíes que se aproximen, otras explosiones para distraer a la fuerza y humo para desviar su atención del objetivo principal.
Los edificios cercanos también entran en el plan. Las casas que las tropas pudieran usar, incluidas las que dominan los accesos, quedarían preparadas con trampas explosivas. Otros dispositivos dificultarían el avance israelí previsto y darían aviso.
El resultado serían obstáculos militares alrededor de un refugio civil, con familias desplazadas alojadas cerca.
Las FDI afirmaron que el documento mostraba la disposición de Hamás a poner en peligro a los civiles de Gaza para proteger y evacuar a sus dirigentes y operativos.
A quién debían servir las rutas de salida
Junto a los obstáculos, el documento trata de pasos a través de los límites de los refugios hacia zonas de retirada. Identifica a los mandos y otros miembros como los usuarios previstos de esas rutas.
Mantener las salidas desconocidas para la fuerza que se aproximara era parte de su valor. Los autores querían que el personal designado dispusiera de una salida mientras las tropas israelíes afrontaban la situación del entorno.
Las distintas medidas persiguen así el mismo objetivo. El aviso ayudaría al personal a reaccionar ante la aproximación. Los obstáculos la interrumpirían. Las distracciones complicarían el control de la escena. Los preparativos de evacuación permitirían a comandantes y personal aprovechar la oportunidad resultante.
El pasaje sobre los desplazados pertenece a esa secuencia. Describe el desorden civil como medio para facilitar la retirada y conecta directamente a las personas refugiadas con la finalidad militar del plan.
Leer el plan detrás de la denominación del refugio
La expresión árabe utilizada en las páginas significa centros de refugio. Puede abarcar edificios e instalaciones que alojan a desplazados, incluidos lugares con muros y casas cercanas. El plan no se limita a tiendas de campaña en un campamento abierto.
Su título alude a una propuesta para proteger esos centros. El cuerpo sitúa la evacuación de los dirigentes y la perturbación de las fuerzas israelíes en el centro de esa tarea.
Las notas finales piden discutir el plan con el mando del batallón y mencionan la aprobación de la brigada antes de entregar el concepto completo.
El papel de los civiles figura en los preparativos propuestos. Quienes habían buscado refugio afrontarían una perturbación concebida para obstaculizar la respuesta israelí. Para el personal de Hamás que preparaba la retirada, esa misma perturbación debía crear una oportunidad de marcharse.