Un cuartel general bajo edificios residenciales
Según el Ejército israelí, el cuartel general de Hezbolá estaba situado bajo edificios residenciales de Dahiyeh. Varios dirigentes se encontraban allí cuando se ejecutó la operación Nuevo Orden.
También murió Alí Karaki, comandante del frente sur de Hezbolá. El ataque alcanzó, por tanto, tanto al máximo dirigente como a una figura central de su mando militar.
La inteligencia marcó el momento
En el relato publicado durante el primer aniversario, el Ejército israelí situó el ataque a las 18:21 y destacó el papel de la inteligencia.
Oficiales de la Fuerza Aérea describieron dos dificultades: alcanzar un objetivo a gran profundidad y evitar que los dirigentes detectaran el ataque a tiempo para escapar. La potencia de las bombas era una parte de la operación; saber cuándo actuar era otra.
Hezbolá confirmó la muerte al día siguiente
El 28 de septiembre, Hezbolá confirmó la muerte de Nasralá, que dirigía la organización desde 1992.
Su muerte no supuso la desaparición de Hezbolá ni de sus capacidades militares. Sí puso fin a 32 años de liderazgo: Israel había alcanzado a su figura más reconocible dentro de su propio cuartel general subterráneo.