Consultado por Reuters, un cargo del grupo confirmó que ya disponen de fondos y avanzó que pronto se darán a conocer los detalles de cómo se repartirán. No precisó el importe ni su procedencia. Su declaración, por tanto, no confirmó los detalles centrales aportados por las otras dos fuentes.
Una primera ayuda para familias sin posibilidad de regresar
Según esas dos personas, cada familia cobraría primero 3.000 dólares, y quienes vienen de localidades arrasadas o a las que todavía no se puede volver tras los combates recibirían el dinero antes que el resto. Una de ellas calculó que ese grupo comprendía unas 50.000 familias. Son cifras de una propuesta de asistencia, no de pagos cuya entrega esté acreditada.
La promesa llega en un momento de grandes necesidades entre la población que respalda a Hezbolá. Cuando el grupo se sumó a los combates del lado iraní, el pasado 2 de marzo, cientos de miles de personas en el Líbano tuvieron que abandonar sus casas, recordó Reuters. Según la agencia, muchos de sus simpatizantes que perdieron el hogar apenas han visto ayuda de la organización, o ninguna en absoluto.
Un plan público permitiría conocer los requisitos y el calendario de pagos. El responsable consultado no facilitó esos datos ni se comprometió públicamente con la cantidad propuesta para cada familia.
Una comisión del 20 por ciento y una ruta desconocida
Quienes trasladaron el efectivo se quedaron con una quinta parte como pago, contaron ambas personas, un precio que atribuyeron al peligro de manejar fondos del grupo. Para una de ellas, eso equivale más o menos a cuadruplicar lo que suelen cobrar estos servicios. Ninguna identificó a los intermediarios ni explicó cómo llegó el efectivo al Líbano.
Tampoco quedó claro si los 200 millones corresponden al importe anterior o posterior a las comisiones, o si estas se pagaron aparte. Por ello, el porcentaje publicado no permite calcular cuánto dinero estaría disponible para repartir.
Una fuente describió dificultades crecientes para utilizar empresas financieras en Irak, Dubái y Turquía. No identificó esos lugares como etapas de la transferencia concreta. Las restricciones relatadas no establecen el recorrido del dinero.
Washington rechaza la versión
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, negó la existencia del dinero mencionado y acusó a Hezbolá de difundir relatos falsos sobre financiación iraní para proteger su imagen. El Tesoro también cuestionó la capacidad financiera de Irán.
Pigott afirmó que Washington seguiría recurriendo a sanciones contra las finanzas de Hezbolá, al tiempo que respaldaría la capacidad del Gobierno libanés para reconstruir el sur. Su respuesta cuestionó directamente la supuesta transferencia, no solo el apoyo iraní a la organización.
Reuters indicó que no obtuvo contestación inmediata al dirigirse a las autoridades libanesas, a la diplomacia de Teherán y a la representación iraní en Ginebra. La ausencia de una respuesta inmediata no confirma lo relatado por las fuentes.
Financiación bajo presión y necesidades de reconstrucción
Hezbolá es una organización terrorista designada como tal por Estados Unidos desde 1997. En noviembre de 2025, el Tesoro estadounidense afirmó que la Fuerza Quds iraní le había transferido más de 1.000 millones de dólares desde el inicio de aquel año, principalmente mediante casas de cambio. Impuso sanciones a operadores acusados de facilitar la financiación.
Ese antecedente explica el contexto de la presión estadounidense, pero no prueba la transferencia de septiembre ni identifica sus canales. El propósito declarado de ayudar a los desplazados tampoco acredita el destino final de los fondos.
Reuters recordó que Hezbolá repartió efectivo y participó en la reconstrucción después de la guerra de 2006. Esta vez la factura es mucho mayor. En septiembre, el jefe del Gobierno, Nawaf Salam, calculó que reparar los daños de los dos conflictos sufridos por el Líbano desde 2024 obligaría a superar la cifra de 27.000 millones en dólares. Para las familias que esperan ayuda, el siguiente paso concreto será un plan con requisitos y fechas de pago, seguido de la entrega del dinero.