La deuda pendiente de los hogares israelíes aumentó unos 22.000 millones de séqueles, un 2,4%, en el segundo trimestre de 2026 y llegó a aproximadamente 935.000 millones, según datos del Banco de Israel publicados el 24 de septiembre.
El dato más destacado fue la deuda no vinculada a vivienda, que creció un 3,6% en el trimestre hasta unos 260.000 millones de séqueles. La deuda de vivienda aumentó un 1,9% hasta unos 675.000 millones.
Dónde crece más rápido la deuda
Según el Banco de Israel, el crecimiento anual de la deuda no destinada a vivienda se aceleró hasta alrededor del 10%, frente al 5,7% del trimestre anterior. El aumento se observó entre los principales prestamistas, incluidos bancos, compañías de tarjetas de crédito e inversores institucionales.
La deuda de vivienda siguió aumentando a una tasa anual de aproximadamente el 7%. Durante el trimestre se añadieron unos 13.000 millones de séqueles al saldo, principalmente por nuevas hipotecas bancarias.
Qué significan los datos para un hogar
Las cifras no significan que cada familia israelí deba más dinero, porque son saldos agregados de todos los hogares. Sí muestran un mayor uso de crédito, sobre todo fuera de las hipotecas, en un momento en el que el coste de financiación sigue siendo relevante.
Para una familia concreta importan más el tipo de interés de sus deudas, si puede variar, el plazo de devolución y la parte de los ingresos mensuales destinada a pagar. El aumento de la deuda nacional no demuestra por sí solo dificultades financieras, pero justifica vigilar la calidad del crédito y la capacidad de pago.
La imagen más amplia
La deuda total del sector privado no financiero, hogares y empresas juntos, creció un 3,6% en el trimestre hasta unos 2,6 billones de séqueles. La deuda empresarial aumentó un 4,2% hasta cerca de 1,7 billones, principalmente por nueva financiación concentrada en el crédito bancario.
Los próximos indicadores relevantes son los atrasos en pagos, las condiciones del nuevo crédito y el ritmo de nuevas hipotecas y préstamos. Ayudarán a distinguir entre endeudamiento asociado a actividad económica y deuda que ejerce más presión sobre los hogares.