Proteger los datos mientras se procesan
La compañía aborda una cuestión práctica para las organizaciones que manejan información sensible: cómo utilizar los ordenadores de un proveedor externo sin darle también acceso al contenido ni a las claves de cifrado. En la descripción de su producto, Modelyo afirma que la protección cubre los datos almacenados, en tránsito y durante su procesamiento.
Esta última fase ocupa el centro de la propuesta. Mantener un archivo cifrado es distinto de proteger el entorno en el que una aplicación utiliza su contenido. Modelyo describe una arquitectura que aísla ese entorno mediante hardware y controles criptográficos, mientras la organización conserva sus claves.
Según la empresa, ni el operador de infraestructura ni Modelyo deberían poder acceder a la información dentro del entorno protegido. Son características atribuidas por el proveedor a su producto. La financiación constituye la novedad empresarial y no equivale, por sí misma, a una certificación independiente de seguridad.
Una capa sobre la nube existente
Modelyo explica en su web que no sustituye al proveedor de nube del cliente. Ofrece una capa confidencial que puede funcionar sobre infraestructuras de distintos proveedores y en sistemas locales. La relación contractual y la facturación de la infraestructura se mantienen, mientras Modelyo añade el entorno protegido.
Su descripción técnica reúne almacenamiento, bases de datos, herramientas de desarrollo y aplicaciones de inteligencia artificial bajo una misma arquitectura. El objetivo declarado es que esos servicios compartan protecciones, sin tener que construir controles separados para cada uno.
La compañía también señala que las claves permanecen en un sistema controlado por el cliente y que el acceso se vincula a un entorno de computación verificado. En términos prácticos, propone que una organización pueda examinar dónde y cómo se procesa su información, además de decidir quién puede utilizarla.
Recursos para desarrollo y expansión internacional
CTech informó que Modelyo fue fundada en 2024, emplea a 30 personas y había operado con financiación de sus fundadores hasta esta ronda. Los nuevos recursos se destinan a investigación, desarrollo y expansión comercial fuera de Israel. El medio no publicó una valoración de la compañía.
Israel Hayom informó que la siguiente fase incluye ampliar los servicios gestionados cifrados, mejorar la compatibilidad con sistemas de IA y agentes autónomos, extender el soporte de infraestructura con procesadores gráficos y simplificar el uso de la plataforma. Son prioridades que la empresa presentó junto con el anuncio de financiación.
Benny Meir, cofundador y director ejecutivo, explicó que busca permitir a las organizaciones aprovechar la nube y la IA sin ceder el control de su información y propiedad intelectual. Entre los clientes a los que se dirige figuran bancos, organismos públicos y de defensa, entidades sanitarias y operadores de infraestructuras esenciales.
Un vínculo con la comunidad técnica
El Confidential Computing Consortium aporta otro antecedente: el 13 de febrero anunció la incorporación de Modelyo como miembro en la categoría de empresas emergentes. Describió el uso de OpenStack y de las tecnologías Intel SGX y TDX para proteger tareas sensibles mediante hardware.
El consorcio señaló su experiencia en entornos protegidos y procedimientos de verificación, así como su interés en colaborar en interoperabilidad y estándares. La pertenencia ofrece un marco de cooperación técnica; no debe interpretarse como una certificación de todos los servicios de la compañía.
La financiación de octubre aporta recursos a ese programa. Modelyo plantea ahora ampliar las tareas y servicios que pueden ejecutarse dentro de un entorno confidencial, mantener el control del cliente y facilitar la operación a los equipos que lo utilizan.