Instrucciones biológicas con un destino concreto
La estrategia de la compañía intenta reproducir dentro del tumor señales asociadas a una infección viral. En su página tecnológica, ViVac describe instrucciones de ARN sintético destinadas a provocar una respuesta inmunitaria local y controlada.
Esas instrucciones se introducen en diminutas partículas lipídicas que funcionan como vehículo. Su misión prevista es transportar el material hasta las células tumorales. El programa conecta así dos retos: determinar qué debe hacer una instrucción biológica y conseguir que llegue al lugar donde debe actuar.
Según ViVac, el sistema está diseñado para limitar la replicación y producir una respuesta semejante a la de un virus, sin utilizar un virus vivo. Busca activar células inmunitarias y anticuerpos, además de favorecer la memoria inmunitaria. Son objetivos de desarrollo, sin constituir un anuncio de tratamiento autorizado para pacientes.
Programas para cáncer de hígado y ovario
La cartera de desarrollo de ViVac sitúa el cáncer de hígado y el de ovario entre sus programas centrales. El primero pretende estimular una respuesta local dentro del tumor. El segundo se dirige a tumores con una expresión elevada de la proteína CD155.
La compañía también plantea extender la plataforma a otros tumores sólidos. Según su explicación del diseño modular, busca adaptar una misma familia de herramientas biológicas a las características de distintos cánceres, en lugar de limitarla a una sola aplicación.
En esa página, ViVac comunica una prueba de concepto en laboratorio, además de expresión de ARN y transporte dirigido al tumor en modelos vivos. Se trata de una fase temprana de investigación. Estos datos no establecen eficacia clínica en seres humanos, y un premio universitario no sustituye la evaluación clínica ni la autorización regulatoria.
La unión de dos especialidades
La Universidad Hebrea señala que la empresa fue fundada por el profesor Chezy Barenholz, uno de los desarrolladores de Doxil, y el doctor Lior Nissim, responsable del Laboratorio de Biología Sintética de su Facultad de Medicina. Keren Leshem es la directora ejecutiva. Los fundadores combinan experiencia en administración de fármacos y diseño de instrucciones genéticas.
La web de la compañía explica que el laboratorio de Barenholz se especializa en membranas y liposomas, mientras el trabajo de Nissim se centra en sistemas biológicos programables. La combinación busca desarrollar una plataforma en la que el transporte y la actividad dentro de la célula se diseñen conjuntamente.
El reconocimiento concedido se refiere a ese proyecto y a su potencial. Un artículo publicado por The Jerusalem Post el 20 de octubre, en colaboración con la universidad, explicó que el premio distingue la promesa científica y empresarial, sin demostrar la eficacia del tratamiento.
Una competición que conecta investigación y aplicaciones
El Premio Asper es organizado por ASPER-HUJI Innovate, el centro de innovación y emprendimiento de la universidad, junto con The Asper Foundation. Según la institución, seis finalistas presentaron sus proyectos ante su Consejo de Gobernadores internacional después de un proceso de evaluación de sus avances y posibilidades.
Los demás finalistas trabajan en una prueba sanguínea para el párkinson, comunicaciones seguras, investigación farmacológica con modelos de tejido cerebral e IA, robótica de almacenes y tecnologías de transfusión. La selección muestra la diversidad de campos en los que la investigación universitaria se convierte en actividad empresarial.
Para ViVac, el premio proporciona recursos y reconocimiento durante el desarrollo. Sus programas publicados apuntan a continuar el trabajo sobre la plataforma, el transporte a las células tumorales y la respuesta biológica. El logro reconocido es la creación de una empresa alrededor de investigación israelí cuyo recorrido científico sigue abierto.