Saltar al contenido

Elige qué contenido opcional puede cargar este sitio. Puedes cambiarlo en cualquier momento desde el enlace de Configuración de cookies al pie de la página.

Necesarias

Recuerda tus preferencias de cookies y accesibilidad en este navegador. Siempre activas.

Permite cargar herramientas de medición de audiencia, si el sitio las utiliza.

Permite cargar contenido de otros servicios, como publicaciones incrustadas de redes sociales. Esos servicios pueden instalar sus propias cookies.

Este sitio muestra anuncios de Google AdSense. Si lo permites, Google puede usar cookies para mostrarte anuncios según tus intereses. Si no, verás anuncios no personalizados.

Accesibilidad

Tamaño del texto 100%

La configuración se guarda en este navegador.

Mundo

Cuando los disturbios llegan a la puerta: saqueos y ataques en Francia e Italia

Imágenes de Francia e Italia muestran saqueos, ataques a vecinos y violencia contra policías y bomberos. Entre escaparates rotos y puertas que se intentan defender, los vídeos muestran cómo quien busca frenar la destrucción puede acabar dentro del enfrentamiento.

Un portátil sobre una mesa de revisión de vídeo, con luces urbanas desenfocadas en pantalla, una cámara y un cuaderno en blanco
Mesa de revisión audiovisual · Aviso

Un comerciante debe decidir si sale ante la multitud. Los ocupantes de un edificio intentan impedir la entrada. Los equipos de emergencia llegan donde también están expuestos a ataques. La recopilación conecta esas situaciones y desplaza la mirada desde los daños hacia las personas próximas.

Cuando la tienda se convierte en escenario de confrontación

En Niza, el propietario de una tienda de videojuegos y cómics afronta el saqueo de su negocio. Lo atacan por la espalda y le arrojan objetos mientras jóvenes que participan en los disturbios se ríen. Enfrentarse a la destrucción también lo expone a las agresiones.

Imágenes de Francia e Italia recibidas en octubre de 2026

En otro lugar, una mujer permanece en la entrada de su negocio con un palo grande. Intenta impedir que entren los saqueadores. Un transeúnte que interviene mientras alguien daña una marquesina de autobús detiene al responsable con una bofetada.

Son enfrentamientos por un punto concreto: la puerta, el escaparate o la propiedad que se intenta proteger. Acercarse a quien causa los daños puede convertir al comerciante o al peatón en parte del conflicto.

En Douai, en el norte de Francia, el enfrentamiento alcanza una propiedad que unos amigos alquilaron para una fiesta de cumpleaños. Según la descripción que acompaña las imágenes, los atacantes intentaron forzar la entrada, dañaron coches y agredieron a personas con martillos. Los presentes intentan defenderse y proteger el lugar donde se habían reunido.

La distancia entre el disturbio callejero y la amenaza a una reunión privada se reduce hasta la puerta.

Los equipos de emergencia también son objetivos

En París, un hombre lanza piedras desde un tejado hacia vehículos policiales y transeúntes. La amenaza llega desde arriba, sobre las personas y los agentes en la calle.

Otra secuencia muestra a un hombre identificado en la descripción que la acompaña como un policía de paisano. Lo golpean después de que se descubre su identidad.

Los bomberos también sufren violencia mientras intentan apagar incendios. Los ataques ponen en peligro a quienes intentan contener el fuego y a los edificios que buscan proteger.

En otras escenas, policías se enfrentan a personas en la entrada de una tienda saqueada. La respuesta coincide con la destrucción: afrontar amenazas contra los agentes, detener saqueos y llegar donde el fuego ya arde.

Lo que se llevan y lo que queda en la calle

El saqueo aparece en distintos tipos de negocios. Una tienda de zapatillas Snipes en Saint Denis, una tienda de electrodomésticos Darty en Belleville, París, y una bicicleta que se llevan de un local de DealBike entre gritos de «Wallah». En los escaparates de una tienda Zara saqueada aparece la inscripción «Free Palestine».

Algunos participantes también se graban. Cerca de los Campos Elíseos, un grupo posa después de un saqueo haciendo gestos ofensivos. En otra escena, un hombre se graba a bordo de un tren turístico que la descripción adjunta presenta como secuestrado.

Las imágenes no muestran únicamente celebraciones. Los pantalones de una persona se incendian y otra cae durante un saqueo. Los vídeos no permiten determinar el alcance de sus lesiones.

En Lyon, unos ladrillos de obra forman un muro ante la entrada del ayuntamiento. En París quedan escaparates dañados y residuos después de que la multitud se marcha. Lo que estaba en manos de los participantes se convierte en un obstáculo o un daño que otra persona tendrá que retirar.

En Italia también hay negocios y hogares detrás de los vídeos

La parte italiana incluye escenas de Milán, donde una concentración organizada a través de las redes sociales va seguida de cristales rotos y saqueos en tiendas y supermercados. Las descripciones adjuntas también se refieren a disturbios en Turín y Bolonia.

Esas escenas tienen sus propias circunstancias locales. Aun así, en la misma pantalla reaparecen lugares familiares: una calle comercial, la entrada de un negocio y un espacio público donde las personas deben afrontar la violencia que las rodea.

Para los afectados, lo que viene después comienza con decisiones prácticas. Si es posible abrir la tienda, cómo reparar un coche dañado y si un equipo de emergencia puede llegar con seguridad al siguiente incendio.

La persona del vídeo puede alejarse del escaparate roto. El comerciante todavía tiene que volver a él.

Volver a últimas noticias