La moción obtuvo 1.022 votos a favor y 813 en contra, según la BBC. También respaldó un único Estado palestino democrático en el territorio que denominó Palestina histórica, alejándose de un esquema de coexistencia entre Israel y un Estado palestino.
Qué cambió con la votación
La aprobación por los afiliados convirtió la resolución en política del partido. Eso no demuestra automáticamente que todas sus disposiciones aparecerán en el próximo programa electoral. La información consultada tampoco establecía un calendario de aplicación.
Una decisión de congreso, la actividad parlamentaria y un programa para las elecciones son etapas diferentes. El voto fija una posición, pero no confirma todas las consecuencias que partidarios y adversarios pronostican.
El propio partido describió el sionismo como un proyecto político etnonacionalista y sostuvo que oponerse a él no debe equipararse con antisemitismo. Esa es su definición y defensa de la política, no una resolución neutral de la controversia.
La respuesta israelí y las críticas judías
La Agencia Telegráfica Judía informó de la condena del Ministerio de Exteriores israelí. La reacción incorporó la oposición del Gobierno de Israel a las preocupaciones expresadas por representantes judíos británicos.
Los críticos judíos advirtieron de que considerar el sionismo intrínsecamente racista podría estigmatizar a quienes apoyan la autodeterminación nacional judía. Sus preocupaciones incluyen las implicaciones para afiliados judíos e instituciones vinculadas con Israel.
Representantes del partido rechazaron que la moción implique hostilidad hacia los judíos. Mantuvieron que su compromiso con los derechos judíos y palestinos continúa, dejando un desacuerdo sustancial sobre el significado de la decisión y sus posibles efectos.
División entre figuras del partido
Los antiguos colíderes Adrian Ramsay y Carla Denyer se opusieron a la moción, según los informes. El líder Zack Polanski no participó en la votación mientras realizaba campaña en el norte de Londres.
Su ausencia no debe convertirse en un voto favorable ni en una abstención formal sin pruebas adicionales. Lo respaldado por la información es que no tomó parte en la decisión del congreso.
The Jerusalem Post también informó del rechazo de una enmienda relativa a miembros que asisten a sinagogas identificadas como sionistas. Ese relato explica parte de la preocupación institucional, pero no acredita que alguien haya sido sancionado ya bajo la nueva política.
Las consecuencias prácticas siguen abiertas
El sionismo se entiende habitualmente como el movimiento por la autodeterminación nacional judía y una patria o un Estado judío. La moción aplicó una caracterización política distinta y situó esa discrepancia en el centro del debate.
El apoyo a un único Estado palestino también plantea qué ocurriría con Israel como Estado judío separado. El resultado de la votación no aclaró cómo se protegerían los derechos colectivos judíos en ese modelo.
Los siguientes pasos afectarán a la aplicación, el uso parlamentario y los compromisos electorales. No se estableció una sanción consumada, un cambio legal ni una decisión vinculante del Gobierno británico.