Un encuentro empresarial en Tel Aviv
Barnea intervino en el congreso de Priority celebrado en el pabellón 2 de Expo Tel Aviv. La página del organizador confirma fecha y lugar y describe un público de directivos, socios empresariales, inversores y asesores. Era un encuentro de negocios y tecnología, no una nueva comparecencia oficial del Mossad.
Ynet y Ynetnews publicaron sus declaraciones. Aunque la cobertura circuló antes del 25 de octubre de 2026, su intervención tuvo lugar el 22 de octubre de 2026. Los artículos examinados no identifican a la persona que lo entrevistó.
Publicidad para dificultar la identificación
Según Barnea, proteger a los agentes dentro de Irán fue uno de los motivos por los que el Mossad publicó un video oficial al inicio de la operación León Ascendente. Describió una estrategia para provocar tantas detenciones que las autoridades iraníes no pudieran distinguir a los verdaderos operativos de personas ajenas al servicio.
Aseguró que 21.000 personas fueron detenidas el segundo día de los combates y que acabaron siendo liberadas. Ynetnews señaló que no pudo verificar independientemente ni la cifra ni el relato de las liberaciones. Sus palabras, por tanto, no establecen el destino de cada detenido en Irán.
Barnea también sostuvo que algunas personas ejecutadas por el régimen iraní bajo acusaciones de espionaje nunca habían trabajado para el Mossad. Se trata de su impugnación de esas acusaciones, no de una relación de casos comprobados individualmente.
Responsabilidad personal sobre los agentes
El exdirector afirmó que aprobó personalmente a los operativos asignados a las misiones. Según su relato, conocían la campaña con semanas de antelación y mantuvieron el secreto. Añadió que participantes en las operaciones siguen viviendo en Teherán.
Se refería a la campaña iniciada el 13 de junio de 2025. El anuncio inicial del Ejército israelí describió ataques contra objetivos militares iraníes e instalaciones vinculadas al programa nuclear. Barnea aporta su explicación sobre la protección de fuentes, pero no permite deducir identidades, ubicaciones o métodos que no reveló.
Cientos de pruebas y límites al daño
Sobre la preparación de los buscapersonas, Barnea dijo que se realizaron cientos de experimentos, incluidos ensayos con maniquíes que simulaban el cuerpo humano. Afirmó que exigió repetidamente reducir las cargas explosivas para disminuir el peligro para quienes estuvieran cerca de los terroristas de Hezbolá que portaban los aparatos.
Presentó la protección de las familias de los objetivos como un límite impuesto a los planificadores, incluso cuando estos advertían de una menor eficacia. Estas afirmaciones describen las instrucciones y las intenciones que él atribuye al diseño de la operación. No demuestran por sí mismas que ningún civil resultara afectado.
La espera después de la activación
La operación de los buscapersonas se realizó el 17 de septiembre de 2024. El 18 de septiembre de 2024 explotaron también radios utilizadas por Hezbolá. Benjamin Netanyahu reconoció públicamente la responsabilidad israelí el 10 de noviembre de 2024, según informó JNS.
Barnea recordó que Netanyahu le preguntó, poco antes de la activación, qué ocurriría si el sistema fallaba. Describió la confianza que mostró y la ansiedad que sentía, seguida de una espera hasta recibir informes de fuentes del Mossad y de los medios. Según su versión, la sala de mando no obtuvo confirmación inmediata del éxito.
Dividió los efectos sobre Hezbolá entre daños a su personal, pérdida de moral y temor por la seguridad de sus equipos. Son sus valoraciones físicas y psicológicas. Preguntado por otra operación, no confirmó ninguna. Sus palabras no fundamentan el anuncio de un nuevo plan ni permiten anticipar una futura acción encubierta.