El sargento primero Ron Yonatan Roytman y el sargento Yuval Shai Svilem son los dos soldados israelíes que murieron después de resultar heridos de extrema gravedad en el tiroteo del viernes en el cruce de Yehuda, cerca de Hebrón. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) difundieron sus identidades el 23 de octubre, una vez informadas sus familias.
La pérdida se produjo durante un enfrentamiento que, según los mandos militares, desbarató los preparativos de una ofensiva mucho más amplia contra civiles. Su evaluación apunta a la carretera 35 como la dirección que pretendían seguir los terroristas, con los soldados interpuestos en su camino.
Un control antes de la ruta civil
Dos terroristas que viajaban en coche desde Hebrón llegaron a un puesto de control del Batallón Ari y dispararon contra los militares. El intercambio de fuego terminó con ambos atacantes eliminados. La reconstrucción inicial del ejército indica que el puesto les impidió continuar hacia la carretera principal.
Los equipos de rescate tuvieron que actuar mientras continuaban los disparos. Un sanitario de Magen David Adom relató, en un testimonio publicado por el medio local Kan Darom, cómo entró en una ambulancia blindada y ayudó a sacar a los heridos. Personal médico militar también atendía en el lugar a otro herido en estado crítico.
El importante suministro de munición hallado en el vehículo de los agresores se convirtió en un elemento clave de la evaluación de que su plan iba más allá del puesto de control. El ejército considera que los civiles que transitaban por la vía eran un objetivo probable; el destino concreto elegido por los terroristas seguía siendo investigado.
El jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, atribuyó a la rapidez de los militares haber evitado más víctimas entre civiles y fuerzas de seguridad. Arutz Sheva publicó su evaluación de que la munición se había reunido para una operación de mayor escala.
Dos integrantes de un mismo batallón
Roytman tenía 23 años y era de Ascalón. Mandaba una escuadra en Ari, el Batallón 775 de la Brigada de Búsqueda y Rescate del Mando del Frente Interno. Svilem, de 20 años y natural de Hod Hasharon, servía allí como soldado de combate.
La ficha conmemorativa de las FDI señala que Svilem fue ascendido a título póstumo de cabo a sargento. El ejército aseguró que seguirá acompañando a las familias de los fallecidos.
Otros tres soldados de Ari necesitaron atención hospitalaria. El parte militar posterior clasificó sus heridas como leves.
Bluth anuncia la respuesta desde el lugar
El jefe del Mando Central, general de división Avi Bluth, atribuyó en una declaración grabada en el lugar la prevención de un grave ataque contra civiles al valor de los soldados. Ofreció sus condolencias y describió cómo los militares protegieron físicamente a los civiles frente a los terroristas.
Bluth indicó que un importante despliegue antiterrorista acompañaría las restricciones alrededor de Hebrón y Halhul. Prometió actuar contra los terroristas y las infraestructuras que los sostienen. Su anuncio extendió la respuesta militar más allá del propio tiroteo, al detallar el cerco y la operación posterior.