La reunión se celebró en la Sala del Consistorio con el director ejecutivo de AJC, Ted Deutch, y otros dirigentes de la organización judía. En el discurso publicado por el Vaticano, León vinculó la defensa de la libertad religiosa con la cooperación práctica entre comunidades judías y católicas.
Un compromiso basado en la enseñanza de la Iglesia
León recordó su declaración de octubre de 2025, con motivo del sexagésimo aniversario de Nostra Aetate, en la que rechazó el antisemitismo desde los propios fundamentos religiosos de la Iglesia. Su intervención del 22 de octubre renovó esa posición ante la delegación visitante.
La situó junto a los deberes de defender la dignidad humana, ayudar a los pobres y promover justicia y paz. La estructura del discurso presentó la oposición al odio religioso y étnico como parte de esa responsabilidad compartida, más allá de una cortesía diplomática hacia sus invitados.
Por qué importa Nostra Aetate
La declaración, promulgada por Pablo VI el 28 de octubre de 1965, estableció el enfoque del Concilio Vaticano II hacia otras religiones. Su apartado sobre el judaísmo rechaza la culpabilización colectiva de los judíos por la muerte de Jesús y condena la persecución y el odio antisemitas.
También pide comprensión mutua mediante el estudio y el diálogo. Al retomar el documento, León situó el encuentro dentro de un marco consolidado de relaciones judías y católicas. El discurso renovó una enseñanza histórica y pidió que orientara las relaciones entre las comunidades actuales.
Los dirigentes judíos señalan el trabajo pendiente
En declaraciones a Jewish Insider después de la audiencia, Deutch valoró el compromiso del papa contra el antisemitismo y su respaldo a una relación sostenida con AJC. Describió el encuentro como una oportunidad para profundizar la cooperación ante los desafíos que afrontan las comunidades judías.
El rabino Noam Marans, director de asuntos interreligiosos de AJC, explicó al medio que la organización y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos preparaban una versión actualizada de un proyecto educativo para noviembre. La iniciativa aborda el antisemitismo desde una perspectiva católica, conectando el diálogo institucional con la enseñanza y la respuesta a los prejuicios.
Un obsequio de Jerusalén y un vínculo histórico
Jewish Insider informó de que la delegación entregó al papa una obra creada en Jerusalén con un pasaje de Nostra Aetate en latín y hebreo. El diseño se inspiró en un contrato matrimonial judío italiano de 1822, vinculando el mensaje del documento con una pieza concreta de historia cultural judía.
La audiencia coincidió con la conmemoración de Juan Pablo II en el calendario de la Iglesia. León recordó su reunión del 6 de febrero de 1995 con dirigentes de AJC y su llamamiento a que el diálogo tuviera una expresión visible en la vida comunitaria.
El discurso publicado terminó con un breve saludo en hebreo: Shalom. Llegó después del agradecimiento de León a la delegación y de su promesa de oraciones por los visitantes.
El papa agradeció los vínculos basados en sinceridad y respeto y pidió gestos concretos de fraternidad frente a la violencia y la desconfianza. Para AJC, la continuidad descrita tras la audiencia incluye diálogo y cooperación educativa, trasladando los compromisos del Vaticano al trabajo fuera de la sala de reuniones.